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viernes, 1 de febrero de 2013

4) El primer sueño



Continuaron en el invernadero un rato más, pero después de unos momentos, ambos bajaron una vez más al baile. 

Se quedaron mirando fijamente mientras él tomaba su mano y entrelazaba sus dedos con los de Cady. En cuanto salieron por la puerta oculta en la pared,  se dieron cuenta de que Lee –la única que se percató de que habían vuelto al baile- los estaba observando, y les dedico una sonrisa burlona. Cady supo instantáneamente que iba dirigida a ella, y provocó que se sonrojara aún más, si es que eso era posible.

Eran ya las doce de la noche, justo la hora de elegir los reyes del baile de Halloween, era extraño la escuela de Cady aún conservaba la tradición de elegir a los reyes de un baile,  eso ya no era común en las escuelas de Miracle.

Todos se agruparon cerca de un escenario que se estaba elevando en el centro de la pista de baile,  mientras que del techo salían dos enormes pantallas y , bajo estas, había dos enormes tronos de un estilo realmente antiguo. En ese momento, el director  Fairmake -un hombre regordete que solía usar trajes de oficina grises, de tez clara, ojos castaños y cabello canoso-  salió justo del centro del escenario, y junto a él,  estaba una alumna disfrazada de princesa – al parecer la reina anterior- cargando un almohadón de terciopelo rojo que acunaba dos coronas doradas.

El director se acomodó y, aclarándose la garganta, dijo .-Después de haber contado todos los votos hemos elegido a los Reyes del Gran Baile de Halloween.

Todos en el salón se quedaron en completo silencio , a excepción de los murmullos que venían de los extremos del escenario, murmullos que pertenecían a los que apostaban por quién ganaría el título ese año.

En ese momento, las pantallas que habían aparecido sobre los tronos  se iluminaron, mostrando rápidamente la foto de los estudiantes del instituto  que habían sido nominados  con sus respectivos disfraces, además del seudónimo que se les había otorgado por la forma en la que iban vestidos. Poco a poco, las imágenes empezaron a disminuir la velocidad hasta que, finalmente, quedaron las imágenes de los Reyes.

-Los ganadores son… - revisó su tablero electrónico en donde también se mostraban las fotos.-  ¡¡¡ el Ángel Rojo y el Enmascarado!!!- Exclamó el director con euforia.

Todas las miradas se fijaron en Cady por cuarta vez en toda la noche  -personalmente, Cady pensaba que era demasiada atención por una noche-  y automáticamente le abrieron paso hasta el centro de la pista, donde se encontraba el escenario y los tronos.

Ella aún estaba en shock, no esperaba ser siquiera nominada y mucho menos ser la ganadora. Dudo un poco, sin saber si acercarse o no al escenario, finalmente decidiendo hacerlo para acabar con ello lo más pronto posible. Se empezó a acercar al escenario, no sin antes ver una vez más a Azay, quien en ese momento había apretado más la mano de Cady, en señal de que no quería dejarla ir. Pero tuvo que soltar su mano – a regañadientes- cuando Cady le dedicó una sonrisa diciéndole que no se preocupara.

Al llegar al escenario, notó que el chico enmascarado ya estaba ahí. Era alto, casi medio cabeza más alto que ella -considerando que ella llevaba tacones de 15 cms.-  su cabello le caía alrededor del cuello y le tapaba casi toda la frente, lo tenía alborotado, pero aun así se veía bien y su traje era básicamente ese antifaz que tenía el diseño de un ave de color gris con adornos en plateado, evitando así que ella lo pudiera reconocer. Su ropa solo consistía en un elegante traje de olor negro, contrastando a la perfección con el antifaz.

-Un disfraz muy raro y sencillo ¿ cómo pudo haber ganado como rey?- pensó Cady.

En ese momento los reyes de año anterior se les acercaron y los coronaron, mientras ellos se sentaban en los tronos del escenario. En cuanto terminaron de coronarlos se escuchó la gran ovación de todos  como si estuvieran en un concierto.

Cady ahí se sentía en un mundo diferente al que ella conocía, en el cual deseaba pasar desapercibida. Ella podía ser ruda y muy hermosa, incluso había tenido muchas invitaciones de citas, a las cuales solo decía que no, porque deseaba no llamar la atención. Comenzó a pasear la mirada por la multitud que ahora se encontraba frente a ella,  hasta que encontró a Arlett sonriéndole y animándola. No tardó en darse cuenta de que fue Lee quien debió haberla nominado como Reina. Por otra parte, también alcanzo a ver a Azay aplaudir con desganas y una mirada de profundo odio al chico junto a ella.

Ella se sentía culpable por Azay. Él era el chico con quien ella había llegado al baile, el chico con  quien había dado su primer beso y ahora al primer chico que estaba dejando plantado.

-Y ahora –dijo el director, interrumpiendo el barullo y la ensoñación de Cady. – Es hora del Baile Real.

Una vez más todos comenzaron a aplaudir y a despejar la pista de baile que una vez más fue iluminada con una hermosa luz dorada. El escenario comenzó a descender, desapareciendo en la pista y depositándoles justo en el centro.

Cady miro a su lado y noto que el chico ya estaba de pie ofreciéndole su mano. Era la segunda vez que alguien hacía eso esa noche, y tal como en la primera vez, dudo un poco pero esta vez con mayor razón, ya que el chico frente a ella era un completo desconocido. Ella se decidió y tomo su mano, él la levanto del trono y la dirigió al centro de la pista de baile. En cuanto se levantó, los tronos también desaparecieron en el escenario.

Ambos se colocaron en la posición correcta para bailar, y Cady agradeció en silencio que Azay le enseñara a bailar. En ese instante una música de vals, que era un género realmente antiguo, comenzó a sonar y el empezó  a moverla al compás de la música.

El chico era realmente bueno bailando; Cady tuvo que admitirlo, incluso tal vez mejor que Azay, aunque mucho más decisivo y rudo que Azay al moverla alrededor de la pista.

Ella levantó  la mirada y ambos se quedaron mirando fijamente mientras bailaban.

Su tez era clara, y su mirada era profunda de un color gris intenso. Ella quedó encantada con sus ojos, que reflejaban sabiduría…….y cansancio.

Ambos se quedaron en silencio, hasta el punto que Cady se sintió tan incómoda que aplicó nuevamente la idea de comenzar con una común conversación.

-Así que… ¿Cómo te llamas? No te había visto por aquí antes ¿Eres nuevo? –preguntó un poco avergonzada. El chico solo la miro y mostró una leve sonrisa.- O tal vez te conozco, pero llevas el antifaz, así que no puedo estar segura.

De nuevo le devolvió la sonrisa sin embargo siguió guardando silencio. Ella ya se estaba empezando a cansar de la falta de respuestas del chico.

- ¿Por qué no me respondes?

El empezó a darle vueltas, sin importar que las alas del disfraz de Cady estorbaran un poco y la canción terminó. El chico la soltó y salió caminando de prisa para mezclarse entre la gente. Cady estaba a punto de ir a seguirle cundo alguien la tomó por el brazo, ella volteo y vio a Azay tomándola del brazo. Él estaba visiblemente aliviado por el hecho de que el chico enmascarado se hubiera ido.

-¿Nos vamos ya? –preguntó,  considerablemente frustrado y cansado.

Cady observó por última vez en la dirección donde el chico  había desparecido, para después  volver a centrar su atención en Azay y dedicándole una sonrisa.

-Por supuesto.

Cady corrió  hacia Lee para avisarle que se iba con Azay; Cady decidió ignorar por el momento lo que Lee le había hecho; ya la mataría el Lunes.

Ambos salieron al patio de la escuela y se detuvieron.

-¿Dónde vives?

Cady se congeló, ¿cómo responderle?. No podía decirle que ella era huérfana y que vivía en el orfanato de la ciudad. Seguramente el sentiría lastima o simplemente la menospreciaría, y eso era lo que  Cady  menos deseaba.

-Este… creo… creo q-que -empezó a tartamudear y a ponerse muy nerviosa ante esa situación- creo que es mejor que vuelva sola a casa –soltó casi en suspiro.

-Pero ¿Por qué?

Su mirada era de decepción y frustración, pero también tenía cierta sorpresa en su cara, como si no creyera lo que estaba pasando.

-Tal vez mi mamá se moleste si llego contigo ¿Sabes?, no creo que quiera que me acompañe algún chico y ya debe estar esperándome fuera –mintió, sintiendo que se ahogaba por un momento al decir la palabra “mamá”.

-De acuerdo.-Dio un sonoro suspiro, pero él levanto la mirada, se acercó a ella y le dio un tierno beso en sus labios, aunque este fue más breve que los anteriores, tenía el mismo sabor.
*    *    *
 Cady se lanzó a su cama, recordando  todo lo sucedido durante esa mágica noche.
Se siguió preguntando quien era aquel chico, pero se rindió y el cansancio gano terreno hasta que quedó profundamente dormida…….y empezó a soñar…

Estaba acostada en el suelo, todo  su alrededor era oscuro, y había niebla por todas partes. Ella se levantó y sintió como si sus pies estuvieran sobre agua. Ella pestañeo, y al abrir los ojos nuevamente, se dio cuenta de que  todo a su alrededor se había convertido en bosque o un prado otoñal, pero aun así había niebla. Todo era hermoso, parecido a uno de aquellos paisajes que solo se lograban recrear por medio de persianas o paredes ajustables, pero que antes habían existido realmente, como ese.
De la nada se escucharon pisadas firmes crujiendo sobre hojas secas, acercándose. Miro en todas direcciones buscando el origen del sonido.

En unos segundos la silueta de un chico fue apareciendo entre las hojas de tonos anaranjados. Él se plantó a unos cuantos metros frente a ella, y lo contempló con cuidado. Era castaño y alto, tenía unos ojos grises muy familiares, pero no podía recordar a quién le  pertenecían, sus ojos encajaban perfectamente con su rostro el cual era firme y delgado, no mucho pero le quedaba bien, sus pómulos era angulosos y su nariz era delgada y cuadrada. Traía puesto una gabardina negra que le llegaba a las rodillas y un cinturón blanco.

-¿Hola? ¿Quién eres? ¿Dónde estoy?-preguntó un poco tímida.

El chico no respondió.

-¡Dime Algo! -Ya estaba enfurecida,aunque ella esperaba que el chico no responder. Sin embargo, lo hizo.

-Ya viene –su voz era grave sin llegar a ser ronca y esta estaba carente de cualquier sentimiento.- Esta cada vez más cerca.

-¿Quién? –Cady estaba aturdida, no entendía lo que estaba pasando.

-“El Fénix Azul”.

De la nada, un viento fuerte comenzó a soplar contra la cara de Cady y gran cantidad de hojas envolvió al chico, instándolo a desaparecer

En cuanto al viento dejo de soplar, se encendió una chispa de fuego azul –justo donde antes se encontraba el chico- y comenzó a crecer, tomando poco a poco la forma de un Fénix Azul. En ese momento la nuca de Cady empezó a arder.

El Fénix la miraba fijamente, con sus ojos de un color plateado y Cady se vio reflejada en ellos. De la parte de atrás de su cuello - justo donde le había estado ardiendo- se despedía un brillante resplandor azul, como el color del Fénix que tenía en frente, Pero lo más extraño eran sus ojos. Ojos que ya no eran verdes. Eran violetas.

De repente el fénix extendió sus alas en todo su esplendor, alzó vuelo y dio varias vueltas en el aire elevándose más y más, hasta que finalmente, se detuvo, y cambiando de posición,  fue en picada directo hacía Cady.

Cayó sobre ella, o, mejor dicho, entró en ella, haciendo que todo su cuerpo encajara a la perfección con el cuerpo de Cady.

 Ella, por alguna extraña razón, no tenía miedo, se dejó envolver por él, pero la fuerza del fénix provocó que estuviera a punto de caer, e hizo un gran esfuerzo por mantenerse en pie. Sintió la extraña necesidad de tocarse la nuca, donde se encontraba su marca de nacimiento, pero al levantar su mano para tocarla, se dio cuenta de que ahora todo su cuerpo estaba, literalmente, envuelto en llamas azules. Poco a poco empezó a sentirse mareada, y busco apoyo en los árboles que habían estado a su alrededor, pero lo único que encontró fue niebla, tan densa que no le permitía ver más allá. Al no encontrar apoyo alguno, se dejó caer, y en cuanto tocó el suelo se sumió en la oscuridad.

*   *    *

 El fin de semana había pasado con normalidad. Hizo un intento por limpiar su habitación y recibió dinero del desconocido de siempre. No vio a Lee el fin de semana porque ambas tenían gran cantidad de tareas, además de que su mamá había tardado más de lo esperado en su viaje de negocios.

Ella había hablado con Lee esta mañana, le había regañado por  haberla  nominado en el baile, pero Arlett solo le restó importancia al asunto y se dirigió a su salón. A  Cady le tocaba matemáticas en las primeras dos horas y lamentablemente no se encontraba con Lee o Azay hasta la tercera hora, la hora de su descanso.

Después de llegar a su salón y acomodarse en su lugar, entró el profesor y les dijo:

-Buenos Días chicos, tenemos un nuevo estudiante hoy.

Todos voltearon a ver en dirección a la puerta. En ese momento entró un chico. Cady se quedó en completo shock en cuanto vio al mismo chico de su sueño parado relajadamente frente a ella.

-Chicos, les presento a su nuevo compañero. Lancelot Connor


3 comentarios:

  1. awww... quiero saber mas... ahhhh yo querer ver mas capis.. me quedo con la intigra.... quien puede ser el que le este dando dinero a Cady... porfa sigue con los capis.... si??

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