Seguidores

miércoles, 19 de diciembre de 2012

1) La Invitación


31-10-3015 Halloween
                                                 
Todo estaba en calma y ahí solo había una leve luz que era a causa de una pecera que estaba llena de medusas y otros peces de distintos colores, también a causa de unos relojes que se encontraban sobre una ventana, la cual se comenzaba a abrir por sí sola, pero toda esa paz fue interrumpida por la entrada de una mujer. Ella era alta y usaba, era una mujer madura pero delgada, su cabello era castaño y estaba recogido en un elegante chongo; estaba usando una falda verde y un saco verde junto a una blusa de botones blanca –algo que no se usaba desde hace muchos años- , traía en su mano una tabla de cristal donde apuntaba diversas cosas, esta tabla brillaba. Aquella mujer era la directora y fundadora del lugar, el orfanato Mirna Hope, esa era una mujer estricta, y, en raras ocasiones, cariñosa.

-¡Arcadia! ¡Despierta ya! ¡Es tarde! -exclamó mientras miraba fijamente al bulto que aún se encontraba sobre la cama.

Arcadia se quitó las sabanas y cobijas que estaban encima de sus cara, abrió los ojos y se apoyó sobre sus codos para poder ver mejor a la directora, que se encontraba frente a su cama.

-Arcadia ¿No ves que ya es tarde? -dijo la directora, impaciente.

Arcadia vio el reloj y noto que ya eran las 7:20

-Lo lamento -masculló con cierto desinterés. No se molestó en mirar a la directora, se levantó y se sentó en el borde de la cama.

- Solo apresúrate o llegaras tarde -dijo mientras daba media vuelta y tomaba la manija de la puerta, pero se detuvo un instante, aún si voltear-. ¡Ah! y por cierto feliz cumpleaños - en cuanto dijo eso salió de la habitación, dejando ahí a la  joven muy sorprendida.

“Cady”, como ella se hacía llamar, se quedó sorprendida ante el gesto de la mujer que acababa de salir por su puerta, pero rápidamente de repuso y se volvió a tender en su cama mirando hacia el techo, pensando.

Ese día era el 31 de Octubre, no solo era el día de Halloween, era también el cumpleaños de Cady. Era su cumpleaños número 16; ahora era definitivo, ya nadie querría adoptarla, y así  tener una familia, nadie adoptaba a una adolescente tan grande como ella, y con eso también se fue la idea de que en algún momento un familiar lejano que no conocía, o no recordaba, viniera por ella y la sacara de ese lugar. Todos esos sueños jamás se volverían realidad, era mejor abandonarlos y continuar.

Se levantó y se encamino al baño, que se encontraba en la misma habitación. Entró y cerro tras de sí la puerta. Un par de minutos después se escuchaba el sonido de una secadora, para después de un momento volver a aparecer en la habitación con el cabello algo alborotado saló de baño y, una vez más, miro el reloj y notó que no se había tardado mucho, apenas eran 7:28, fue hacia su armario y tomo las primeras prendas que encontró. Constaba de una blusa con de rayas azules y grises horizontales, un pantalón blanco y unas zapatillas negras, también en un intento apresurado de sujetar su cabello,  se hizo una coleta, pero aun así dejando algunos mechones un poco rizados  enmarcando su cara, junto con su largo flequillo.

Ahí  estaba ella, frente al espejo, una chica de tez blanca, sin ninguna imperfección sobre su piel, su cabello era quebrado , y este era rojo, ahora lo suficientemente largo para llegar bajos sus hombros; su cara era de rasgos finos. Era una chica muy hermosa, tenía los labios rosados y una nariz fina, pero lo que más sorprendía eran sus ojos, ojos verdes como esmeraldas y con ese mismo brillo que reflejaba ferocidad pero a la vez un poco de tristeza y timidez.

En ese instante volteo nuevamente al reloj, el cual decía 7:35, ella tomo su bolso y lo colgó en su hombro, se fue de ahí dejando su cuarto tirado, el cual limpiaría después, corrió y cerro fuertemente la puerta tras de sí. 

Ella siguió corriendo por el  pasillo, donde  había varias puertas, hasta llegar a lo que parecía un ascensor, este solo tenía una puerta que se desvaneció en cuanto Cady se acercó y entro. Visto desde el interior,  todas las paredes parecían de cristal y se veía a muchas personas en la planta del edificio entrando y saliendo apresuradamente. Ella llego hasta la planta baja del edificio y el ascensor se desvaneció, reapareciendo al instante  en  otro piso.

Ella continuó con su recorrido, ahora a mayor velocidad, paso junto a la puerta de entrada del edificio en el que antes se encontraba , en la cima de este se hallaba una placa donde se podía leer  “Orfanato Mirna Hope”, y,  mientras corría , pasaba de largo algunos  edificios altos y brillantes, junto con carreteras altas y un poco torcidas, donde se encontraban lo que parecían autos en gran cantidad, pero estos no tenían ruedas e iban a mucha mayor velocidad, ella seguía con su recorrido y durante casi todo el camino chocaba con la gente que estaba también en la calle y siempre repitiendo “Lo lamento”, “Lo siento”, “Permiso”.

Después de algunos minutos, se encontró totalmente cansada y jadeante , cuando a unos pocos metros divisó una banca plateada. A llegar a esta se detuvo ,trató de recuperar el aliento y en cuanto lo logró,  se sentó en la banca, para esperar el transporte escolar.

-¡Cady! ¡Por aquí! – ese grito saco a Cady de sus pensamiento e hizo que volteara hacia lugar de donde se había originado el grito. A corta distancia estaba una chica rubia saludándola con la mano alegremente y con mucha energía.

Era “Lee”,  cuyo nombre real era “Arlett”. Ella -una chica rubia, delgada, no muy alta y con unos hermosos y cautivadores ojos azules, rebelde y muy alegre- era la mejor amiga de Cady.

-¡Cady! –gritó la rubia mientras corría y llegaba junto a la pelirroja, que ya se había levantado de la banca.

-¡Lee! Hola –saludo Cady feliz de ver a su gran amiga, ahí fue cuando ella recibió un abrazo inesperado de la rubia, pero ella, en lugar de retirarse, se lo devolvió con mucho cariño y gratitud.

-¡Feliz cumpleaños! – fue lo dicho por Lee con mucha alegría mientras se retiraba de aquel abrazo

-¡Lo recordaste! –dijo casi gritando mucha emoción, tanta que ya casi saltaba de alegría aún tomada de las manos de su querida amiga.

-¿Por qué no lo haría? –pregunto mientras tenia ambas manos en su cintura y con una sonrisa burlona; a lo cual Cady solo reacciono con una sonrisa muy sincera llena de felicidad.

Después de eso las 2 chicas se sentaron en la banca a esperar el transporte escolar. En cuanto este llegó ambas subieron para dirigirse a la escuela.

El autobús era algo parecido a un tren bala, sólo que de un color azul metálico, y a un lado se veía un símbolo o escudo con las iniciales de “I.F.”. Ese autobús (o lo que fuera) se elevó por los aires y llegó a una carretera, rodeado por otros autos que transitaban a gran velocidad.

Pasaron por una alta carretera y desde ahí se veía una hermosa ciudad, llena de edificios altos la mayoría llenos de ventanales de gran tamaño, altas carreteras llena de autos.
 Todo se veía hermoso gracias al sol que apenas estaba saliendo, ya que no era muy tarde.

Llegaron a la escuela. Era un gran edificio, de tan solo 5 pisos, rodeado de árboles. Era de color blanco con gran cantidad de ventanales que se alzaban desde el suelo hasta el techo, encima de la entrada se encontraba otra placa, pero en esta se leía “Instituto Future” y debajo de este decía “Sigue tu Destino”, el cual era el lema del colegio. Ambas chicas se encaminaron al interior de éste. 

El interior era igualmente sorprendente:  se veía como un invernadero, y las ventanas parecían que se configuraban para mostrar paisajes tenebrosos, ya que después de todo era Halloween,  y en las pantallas gigantes -por las que el director normalmente daba sus anuncios-  había anuncios que decían <<Gran Baile De Halloween Esta Noche, Te Esperamos a las 7:00 pm>>.

-¿Vamos a venir al baile? –menciono la rubia con su alegría habitual.

Cady la volteo a ver un poco dudosa –No lo sé ¿Qué podríamos hacer ahí?-.

-No sé… ¿Bailar?

-¡Oh! ¡Claro! Bailaré contigo ¿no? –dijo sarcásticamente.

Lee la miro de manera que se notara que no le daba gracia, pero esa mirada no duro mucho ya que ambas chicas comenzaron a reír con mucha energía.

-Bueno, me voy a mi casillero, nos vemos en el descanso – dijo Lee  mientras se alejaba caminando.

-Sí, yo igual, nos vemos

Ambas chicas se separaron. Cady se dirigió a su casillero, pero ahí - a unos casilleros de distancia, buscando entre sus cosas-  se encontraba Azay.

Azay Evans tenía 17 años, su cabello tenía un color rubio cenizo y sus ojos eran rojos, eran un chico callado, inteligente y muy, muy guapo, o esa era la opinión de Cady y  de la mayoría de las chicas del instituto. Además él era muy popular, y a Cady le gustaba mucho.

Ella se acercó a su casillero y lo abrió tratando de no mirar al chico , metió algunos extraños aparatos –aparentemente sus libros- a su mochila hasta que notó que Azay se estaba acercando a ella, el con las manos tras de su espalda.

-Hola, Cady –dijo el chico con mucha amabilidad, aún con sus manos tras su espalda.

-Hola Azay –respondió ella, tratando de ocultar el nerviosismo en su voz, y fallando en el momento, pero al parecer Azay no lo había notado.

-¡Feliz cumpleaños! –dijo él con bastante emoción,  mientras retiraba las manos de su espalda, revelando una pequeña cajita de regalo y se la entregó.

Ella tomo la cajita, claramente sorprendida por el detalle -¿Cómo lo supiste? -.
El chico esbozo una sonrisa –Arlett me lo dijo.

-Bueno, muchas gracias -. Dijo Cady, consciente sonrojo que se elevaba por sus mejillas, el cual iba en aumento  mientras  abría la caja y veía su contenido, en el interior había un osito de peluche  y también una cartita. Levantó la mirada para mirar a Azay y este sonrió; abrió la carta lentamente y sus ojos se abrieron con sorpresa.

La carta decía  <<¿Quieres ir al baile de Halloween conmigo?>>, no supo que decir, hasta que Azay rompió el silencio –Y… ¿Qué dices? -.
Ella abrió la boca –No lo sé –dijo bastante pensativa y nerviosa.

-Por favor. Sera muy divertido y, además yo quiero ir contigo, no iré con nadie que no seas tú –mencionó. Pero la última parte fue casi un susurro, pero Cady lo escucho a la perfección.

 Después de pensarlo un momento, aceptó-De acuerdo, iré contigo
Después de pensarlo un momento, aceptó-De acuerdo, iré contigo 



3 comentarios:

  1. sam: esta super n.n
    stefanie: si es verdad para recien estar empesando n.n
    yo: es verdad nos gusto y no importa si demoraste n.n bueno no se que mas decir xD haci que hasta la otra

    Saludos De Tu Amiga Stefanie ^w^

    ResponderEliminar
  2. ayayay.... que lindo es azay... ahora mismo me lo estoy imaginando.... hehe... sigue así.... quiero ver el otro capi.... me encanto... me super encanto...

    bye bye...

    ResponderEliminar
  3. KAWAI!!! fue un muy buen capitulo
    Emily: Y muy bonito al final
    Yo: Bueno, eso tambien
    Emily: No importa cuanto te tardes
    Yo: Son muy interesantes y...
    Emily: ¿largos?
    Yo: No
    Emily: ¿Bonitos? ¿romanricos? ¿espectaculares?
    Yo: no, no y... no
    Emily: ¿Entonces?
    Yo: ... ya no me acuerdo xD
    Emily: ¬¬
    Yo: Ya ni modo; hasta la otra

    ResponderEliminar